ONU promueve la Vacuna del Pueblo para Covid19 y Sida

GINEBRA, 24 dic (GC).- Toda la experiencia en favor del acceso equitativo a los medicamentos adquirida durante décadas de lucha contra el sida se volcará en aras de la campaña por la Vacuna del Pueblo para hacer frente a la pandemia de Covid19, aseguró Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Onusida, al cerrar el 23 de diciembre la sesión del Consejo de Coordinación del Programa de la institución.

La ugandesa Byanyima se hizo eco del llamado del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres,, que el 3 de junio convocó a “un contrato social mundial por una vacuna del pueblo contra la Covid19, un imperativo moral que nos reconcilie en nuestra humanidad compartida”.

Guterres insistió el 18 de diciembre al manifestar, ante el Parlamento alemán, “que nuestro desafío consiste ahora en asegurar que estas vacunas sean consideradas como bien público universal, accesible y asequible para todo el mundo y en todas partes”. “Una vacuna del pueblo”, enfatizó.

Una consulta somera indicaría que la ONU no ha adoptado formalmente una definición de “bien público universal”, a pesar de que en forma cotidiana trabaja con ese concepto: cuando protege la naturaleza, envía misiones de paz o ampara a refugiados y migrantes, entre muchos ejemplos más.

La fórmula propuesta por el secretario general de la ONU y sostenida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue rechazada por representantes de los países industrializados y de un puñado de naciones en desarrollo que negaron consenso a una iniciativa sostenida en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por un centenar de países pobres.

La propuesta, defendida por India y Sudáfrica, reclamaba la suspensión temporal de una serie de protecciones a la propiedad intelectual que hubieran permitido a los países pobres copiar vacunas, medicamentos  y otros dispositivos imprescindibles para afrontar la expansión de la Covid19.

Byanyima aseguró que Onusida continuará afrontando con urgencia las pandemias coludidas del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y de la Covid19 y también mitigando el efecto socioeconómico de la Covid19 en las personas que viven con VIH o que están en riesgo de contraer esa infección.

Al mismo tiempo, la organización mantendrá su empeño en sostener a las comunidades y a los países para que acaben con el sida y aseguren una recuperación saludable de las dos pandemias.

En un cuadro general, Byanyima describió el estado actual de la pandemia de VIH como uno de profunda desigualdad, con rápido progreso para algunos y de estancamiento o de peligro creciente de VIH para otros.

La situación se vuelve ahora inconmensurablemente más compleja con la segunda pandemia de Covid19, advirtió.

Onusida ha puesto en práctica  nuevos instrumentos y lecciones antiguas, desde tratamientos de VIH a profilaxis pre exposición, diferenciación de servicios de VIH, detener la criminalización y usar la educación como una herramienta para responder al VIH. “Así hemos obtenido éxitos”, resumió la directora de Onusida.

En el plano global, sin embargo, “hemos fallado en los objetivos de 2020 porque los avances de algunos han sido contrarrestados por una mayoría de países y de comunidades donde no marchan bien o inclusive afrontan crecientes epidemias de VIH”, alertó Byanyima.

El panorama regional muestra progresos en África Oriental y Meridional, donde las infecciones de VIH se han reducido un 38 por ciento desde 2010. En contraste, Europa Oriental y Asia Central aumentan un asombroso 72 por ciento en infecciones de VIH desde 2010. Han crecido también las infecciones en Oriente Medio y en África del Norte en 22 por ciento, y en América Latina, un 21 por ciento.

Mientras tanto, la Covid19 “por supuesto nos maltrata aún más. Y sin embargo, las respuestas saludables y resistentes al sida están probando ser instrumentos poderosos para combatir la Covid19 desde las perspectivas médica, social y económica” explicó la directora de Onusida.

“No podemos volver al propósito de acabar con el sida sin enfrentar esa y otras pandemias juntas”, declaró Byanyima.

Los primeros casos de sida se identificaron en Estados Unidos en 1981. Desde entonces y hasta 2019 han muerto en todo el mundo por enfermedades relacionadas con el sida unas 32.700 millones de personas. Las estimaciones oscilan entre 24,8 millones y 42,2 millones.

La primera institución intergubernamental creada en 1986 para afrontar la epidemia fue el Programa Mundial de la OMS sobre el sida. Diez años más tarde se transformó en la actual Onusida y pasó a depender directamente de la ONU de Nueva York, aunque siempre mantuvo la sede en Ginebra.

El sida se propaga por relaciones sexuales con personas infectadas, a través de sangre, semen o secreciones vaginales. También al compartir agujas de inyecciones, por transfusiones de sangre o durante el embarazo, el parto o el amamantamiento.

A pesar de años de investigaciones y ensayos, la ciencia todavía no ha dado con una vacuna que proteja a las personas de las infecciones con el VIH. En cambio, en 1987 la agencia de regulación de medicamentos de Estados Unidos aprobó la primera terapia antirretroviral contra el VIH. 

La expansión del virus disminuyó de inmediato en ese país, que había sido uno de los focos más extendidos y pertinaces de la enfermedad. Sin embargo, la nueva terapia tenía precios solo accesibles en países de altos ingresos, como Estados Unidos y los de Europa, en aquellos años. 

El resto de naciones castigadas por el flagelo, en particular África y América Latina y el Caribe demoraron en incorporar los antirretrovirales y solo lo consiguieron con apoyo de organizaciones humanitarias independientes, el caso de Médicos Sin Fronteras, y de la ONU con su agencia especializada Onusida. En ese lapso, de más de una década, el virus hizo estragos, sobre todo en África Meridional.

Las estadísticas del VIH indican que hasta junio de 2020 había 26 millones (entre 25,1 y 26,2 millones) de personas atendidas con las terapias antiretrovirales

Se calcula que en 2019 vivían con sida unas 38 millones de personas (entre 31,6 y 44,5 millones). Los nuevos infectados en 2019 sumarían un millón 700 mil. Las muertes por enfermedades relacionadas con el sida ascendieron en 2019 a 690.000 (entre 500 mil y 970 mil).

Desde el comienzo de la epidemia hasta fines de 2019 resultaron infectadas unas 75 millones 700 mil personas (entre 55,9 millones y 100 millones).-

(GC)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s