México defiende su política ambiental en la pesca del atún

México sostuvo que su flota atunera utiliza métodos regulados por tratados internacionales sobre protección de delfines y por agencias especializadas del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dijeron fuentes comerciales de Ginebra.

imagenes blog nota 3

Los negociadores comerciales mexicanos participaron el viernes 11 de enero de la sesión del Órgano de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que convalidó un fallo de grupos especiales y del Órgano de Apelación en el pleito que enfrentaba a México con Estados Unidos.

El dictamen rechazó las pretensiones de México y dio razón al gobierno de Washington al corroborar que en el texto de sus etiquetas de envases de atún enlatado con la leyenda “delfín seguro”, Estados Unidos se apega al cumplimiento de sus obligaciones con la OMC.

El gobierno de México y su industria han jugado un papel importante en la protección de los delfines contra los efectos adversos en la pesquería del atún, dijo un representante mexicano, según refirieron las fuentes. Gracias a los esfuerzos de México, Estados Unidos modificó su medida en dos ocasiones, lo que permitió que se incrementaran los requisitos en pesquerías distintas a las usadas por México.

A continuación reveló que “el método que utiliza la flota atunera mexicana está regulado por el Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines (APICD), reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) por ser el de mayor sustentabilidad, ya que además de proteger a los delfines no depreda el recurso atunero al evitar la captura de atunes juveniles, lo que sí hacen otras flotas pesqueras poniendo en alto riesgo al atún y con ello el abasto del mismo, como ya sucede en otros mares”.

Recientemente la pesquería de atún mexicana con red de cerco sobre delfines ha sido certificada por el Marine Stewardship Council (MSC) como una pesquería que es sustentable para mantener la especie objetivo y que minimiza el impacto al medio ambiente.

Este resultado obliga a México a continuar la defensa y promoción de nuestra industria atunera y un método de pesca altamente sustentable, así como los esfuerzos en foros multilaterals para lograr la protección no solo de los delfines, sino de otras especies marinas afectadas por distintos métodos de pesca utilizados en otros mares, citó la fuente.

México espera que más allá del fallo, Estados Unidos reconozca el efecto que tienen los métodos de pesca utilizados por su flota y la de otros países en el ecosistema marino.

La exposición mexicana ante el OSD, según la fuente, expresó luego que “de conformidad con los artículos 16, párrafo 4, y 17, párrafo 14, del Entendimiento sobre Solución de Diferencias, México brinda sus puntos de vista sobre los informes.

México no está de acuerdo con el razonamiento, las constataciones y las conclusiones de los grupos especiales y del Órgano de Apelación que resolvieron el Segundo procedimiento sobre el cumplimiento conforme al párrafo 5 del artículo 21 del ESD en esta diferencia. México observa que el Órgano de Apelación estuvo de acuerdo con México en el párrafo 6.29 de su Informe en el sentido de que el estándar de adaptación (“calibration”) no es un estándar legal separado conforme al artículo 2.1 del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, sino una herramienta analítica específica del caso utilizada para evaluar si la medida en cuestión en esta diferencia es compatible con dicha disposición.

En la pesquería de atún del Océano Pacífico Tropical Oriental, en donde la flota mexicana pesca, México y su flota cumplen con el APICD, en virtud del cual existen requisitos integrales para proteger a los delfines, incluido el requisito de tener un observador independiente en cada barco para monitorear las prácticas de pesca y mantener registros precisos. Ninguna otra pesquería en el mundo tiene protecciones comparables para los delfines. El APICD redujo drásticamente los daños a los delfines y es ampliamente aceptado como uno de los acuerdos ambientales multilaterales más exitosos de la historia.

Originalmente, Estados Unidos era un firme partidario del APICD y acordó cambiar su definición de dolphin-safe para alentar a los países a ratificar el APICD como un tratado. De hecho, Estados Unidos cambió la definición brevemente, sin embargo, posteriormente abandonaron su compromiso debido a un procedimiento legal interno. Ese es el hecho que condujo a esta diferencia iniciada en el año 2008.

En las dos primeras etapas de esta disputa, que en general duró 10 años, siendo una medida compleja, con un objetivo constantemente movible de la medida estadounidense, modificaciones estéticas de EE.UU., entre otros; los grupos especiales y el Órgano de Apelación de la OMC determinaron que la medida de Estados Unidos discriminaba a los productos de atún mexicanos porque las normas de Estados Unidos permiten que los productos de atún de otros países utilicen el etiquetado dolphin-safe, incluso cuando los delfines están siendo dañados durante la pesca de atún en esos otros países.

A lo largo de los años y en respuesta a los informes de los grupos especiales y del Órgano de Apelación en su contra, Estados Unidos hizo cambios estéticos a su ley, sin embargo, esos cambios no eliminaron la discriminación contra los productos mexicanos. El atún de otras pesquerías, capturado por la flota estadounidense y las flotas de otros países, puede usar libremente la etiqueta dolphin-safe, incluso cuando no hay garantía de que los delfines no sufran daños en esas pesquerías. Muchos delfines están siendo asesinados en otras pesquerías de atún. Además, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada impide el rastreo preciso de la mortalidad de delfines en diversas áreas oceánicas. Tal vez lo más notable del Informe del Órgano de Apelación, es que éste estuvo de acuerdo con Estados Unidos en que los métodos de pesca que están causando la extinción completa de las poblaciones de delfines en ciertas pesquerías de atún no son perjudiciales para los delfines, y que no es discriminatorio permitir que el atún de dichas pesquerías sea etiquetado como dolphin-safe.

Desafortunadamente, al negarse a reconocer las continuas diferencias entre las prácticas de pesca sostenible de la flota de México y las prácticas de pesca destructivas de otros países en otras pesquerías, la medida de Estados Unidos con la decisión del Órgano de Apelación tendrá el efecto de alentar el uso de métodos de pesca no sostenibles que son dañinos tanto para delfines como para otras especies marinas. En cualquier caso, el informe no desalentará a México para mantener su papel principal a nivel mundial en la promoción de la pesca sostenible y la protección del medio ambiente.

México ha abordado este asunto en la mayor medida posible y continuará supervisando la aplicación de la medida de Estados Unidos, incluido el ver si alguna vez se aplicará la ley al atún de las pesquerías no mexicanas.

Por lo que hace a las cuestiones sistémicas subyacentes en la diferencia, en particular la relativa a la celebración de audiencias parcialmente abiertas al público, México rechaza fuertemente la práctica seguida por Estados Unidos que consiste en modificar, a través de la práctica, el alcance legal de las disposiciones del ESD. Recordemos que éste no fue el primer caso en el que Estados Unidos solicita a los grupos especiales la autorización para hacer audiencias parcialmente abiertas al público. Este tipo de solicitudes están fuera de la competencia de los grupos especiales dado que alteran el balance de las obligaciones de la OMC cuidadosamente negociado.

En efecto, la decisión y constatación de los grupos especiales en esta diferencia, concerniente a la supuesta facultad que tienen para autorizar el celebrar una audiencia parcialmente abierta cuando  no existe consentimiento de las partes en la diferencia, entraña un aumento y reducción de los derechos y obligaciones establecidos en el ESD.

El propio Órgano de Apelación reconoció implícitamente y puso en tela de juicio dicha facultad al señalar en el párrafo 7.15 de su Informe que el hecho de que hubiera constatado que era innecesario pronunciarse sobre dicha cuestión en esta apelación “no debe interpretarse en el sentido de que respalda la decisión de los grupos especiales de celebrar una reunión parcialmente abierta de las partes sin el consentimiento de ambas partes”.

La declaración mexicana, según la fuente, concluyó diciendo que “México reitera su compromiso con el derecho internacional y los organismos multilaterales, en especial los destinados a cumplir la función de una solución pacífica de diferencias como los consagrados en este foro, en particular el Órgano de Apelación”.-

(GC)